Sábado después del Miércoles de Ceniza
9 Marzo, 2019
Feria de Cuaresma
11 Marzo, 2019

I Domingo de Cuaresma

Deuteronomio 26, 4-10

4 El sacerdote tomará de tu mano la cesta y la depositará ante el altar de Yahveh tu Dios. 5 Tú pronunciarás estas palabras ante Yahveh tu Dios: «Mi padre era un arameo errante que bajó a Egipto y residió allí como inmigrante siendo pocos aún, pero se hizo una nación grande, fuerte y numerosa. 6 Los egipcios nos maltrataron, nos oprimieron y nos impusieron dura servidumbre. 7 Nosotros clamanos a Yahveh Dios de nuestros padres, y Yahveh escuchó nuestra voz; vio nuestra miseria, nuestras penalidades y nuestra opresión, 8 y Yahveh nos sacó de Egipto con mano fuerte y tenso brazo en medio de gran terror, señales y prodigios. 9 Nos trajo aquí y nos dio esta tierra, tierra que mana leche y miel 10 Y ahora yo traigo las primicias de los productos del suelo que tú, Yahveh, me has dado.» Las depositarás ante Yahveh tu Dios y te postrarás ante Yahveh tu Dios.

 

Salmo 91, 1-2; 10-15

1 El que mora en el secreto de Elyón pasa la noche a la sombra de Sadday, 2 diciendo a Yahveh: «¡Mi refugio y fortaleza, mi Dios, en quien confío!»

10 No ha de alcanzarte el mal, ni la plaga se acercará a tu tienda; 11 que él dará orden sobre ti a sus ángeles de guardarte en todos tus caminos. 12 Te llevarán ellos en sus manos, para que en piedra no tropiece tu pie; 13 pisarás sobre el león y la víbora, hollarás al leoncillo y al dragón. 14 Pues él se abraza a mí, yo he de librarle; le exaltaré, pues conoce mi nombre. 15 Me llamará y le responderé; estaré a su lado en la desgracia, le libraré y le glorificaré.

 

Romanos 10, 8-13

8 Entonces, ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra: en tu boca y en tu corazón, es decir, la palabra de la fe que nosotros proclamamos. 9 Porque, si confiesas con tu boca que Jesús es Señor y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo. 10 Pues con el corazón se cree para conseguir la justicia, y con la boca se confiesa para conseguir la salvación. 11 Porque dice la Escritura: Todo el que crea en él no será confundido. 12 Que no hay distinción entre judío y griego, pues uno mismo es el Señor de todos, rico para todos los que le invocan. 13 Pues todo el que invoque el nombre del Señor se salvará.

 

Lucas 4, 1-13

1 Jesús, lleno de Espíritu Santo, se volvió del Jordán, y era conducido por el Espíritu en el desierto, 2 durante cuarenta días, tentado por el diablo. No comió nada en aquellos días y, al cabo de ellos, sintió hambre. 3 Entonces el diablo le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan.» 4 Jesús le respondió: «Esta escrito: No sólo de pan vive el hombre.» 5 Llevándole a una altura le mostró en un instante todos los reinos de la tierra; 6 y le dijo el diablo: «Te daré todo el poder y la gloria de estos reinos, porque a mí me ha sido entregada, y se la doy a quien quiero. 7 Si, pues, me adoras, toda será tuya.» 8 Jesús le respondió: «Esta escrito: Adorarás al Señor tu Dios y sólo a él darás culto.» 9 Le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el alero del Templo, y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo; 10 porque está escrito: A sus ángeles te encomendará para que te guarden. 11 Y: En sus manos te llevarán para que no tropiece tu pie en piedra alguna.» 12 Jesús le respondió: «Está dicho: No tentarás al Señor tu Dios.» 13 Acabada toda tentación, el diablo se alejó de él hasta un tiempo oportuno.