VII Día de la Octava de Navidad
31 Diciembre, 2018
Santos Basilio Magno y Gregorio Nacianceno, Obispos y doctores de la Iglesia
2 Enero, 2019

Octava de Navidad: Santa María, Madre de Dios

Números 6, 22-27

22 Habló Yahveh a Moisés y le dijo: 23 Habla a Aarón y a sus hijos y diles: «Así habéis de bendecir a los israelitas. Les diréis: 24 Yahveh te bendiga y te guarde; 25 ilumine Yahveh su rostro sobre ti y te sea propicio; 26 Yahveh te muestre su rostro y te conceda la paz.» 27 Que invoquen así mi nombre sobre los israelitas y yo los bendeciré.»

 

Salmo 67, 2-3; 5-6; 8

2 ¡Dios nos tenga piedad y nos bendiga, su rostro haga brillar sobre nosotros! 3 Para que se conozcan en la tierra tus caminos, tu salvación entre todas las naciones.

5 Alégrense y exulten las gentes, pues tú juzgas al mundo con justicia, con equidad juzgas a los pueblos, y a las gentes en la tierra gobiernas. 6 ¡Te den, oh Dios, gracias los pueblos, todos los pueblos te den gracias!

8¡Dios nos bendiga, y teman ante él todos los confines de la tierra!

 

Gálatas 4, 4-7

4 Pero, al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley, 5 para rescatar a los que se hallaban bajo la ley, y para que recibiéramos la filiación adoptiva. 6 La prueba de que sois hijos es que Dios ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: ¡Abbá, Padre! 7 De modo que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero por voluntad de Dios.

 

Lucas 2, 16-21

16 Y fueron a toda prisa, y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. 17 Al verlo, dieron a conocer lo que les habían dicho acerca de aquel niño; 18 y todos los que lo oyeron se maravillaban de lo que los pastores les decían. 19 María, por su parte, guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazón. 20 Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto, conforme a lo que se les había dicho. 21 Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarle, se le dio el nombre de Jesús, el que le dio el ángel antes de ser concebido en el seno.