Palabra meditada
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Palabra meditada
2 Febrero, 2019

Palabra meditada

ECO

“… no les hablaba sin parábolas; pero a sus propios discípulos se lo explicaba todo en privado”. Marcos 4, 26-34

MEDITACIÓN

Necesito amar el silencio, no vivir en el exterior y de manera especial acallar mis voces internas para escuchar al Espíritu Santo. Es Él Quien me da el verdadero sentido de la Palabra Divina. Me considero, por Bondad divina, discípula de Nuestro Señor Jesucristo, pero debo vivir como tal. Me urge defender el tiempo de la oración, del diálogo con el Señor, de la lectura orante de la Palabra Divina. De lo contrario, Nuestro Señor no podrá explicármelo todo por su Espíritu. Si no aprendo a callar desde lo más profundo de mi alma, mi pensamiento y corazón se diluyen en trivialidades que empobrecen mi alma y me alejan de mi fin último y de la realización de la Voluntad divina sobre mi vida. Y entonces, ¿qué podré transmitir a mis hermanos?

ORACIÓN

Madre, primera discípula de nuestra fe, intercede por nosotros. (A.E.C.)