Palabra meditada
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Palabra meditada
4 Abril, 2019

Palabra meditada

ECO

“Puede acaso una madre olvidarse… no compadecerse del hijo de sus entrañas? Aunque ellas se olvidasen yo no te olvidaría.” Isaías 49, 8-15

MEDITACIÓN

No niego que una pasión o vicio desordenado puede llegar a ahogar el amor maternal al desvirtuar lo más sagrado y entrañable en la persona humana. Pero en casos normales la madre y también el padre pasan a segundo plano en favor del hijo o la hija de sus entrañas. Sé de una madre que antes de expirar por ser apuñalada por su propio hijo, le preguntó con ternura: “hijo, ¿te has hecho daño?”. Pero el Amor infinito de mi Padre Dios supera esta comparación. Somos culpables, por nuestro pasado, de la muerte atroz de su Muy Amado y sin embargo, sigue atrayéndonos a Él con los lazos de su ternura infinita.

ORACIÓN

Madre, intercede para que nos sepamos amados por la infinita Ternura de Nuestro Dios. (A.E.C.)