San Nicolás, Obispo
6 Diciembre, 2018
Concepción Inmaculada de la Santísima Virgen María
8 Diciembre, 2018

San Ambrosio, Obispo y doctor de la Iglesia

Isaías 29, 17-24

17 ¿Acaso no falta sólo un poco, para que el Líbano se convierta en vergel, y el vergel se considere una selva? 18 Oirán aquel día los sordos palabras de un libro, y desde la tiniebla y desde la oscuridad los ojos de los ciegos las verán, 19 los pobres volverán a alegrarse en Yahveh, y los hombres más pobres en el Santo de Israel se recocijarán. 20 Porque se habrán terminado los tiranos, se habrá acabado el hombre burlador, y serán exterminados todos los que desean el mal; 21 los que declaran culpable a otro con su palabra, y tienden lazos al que juzga en la puerta, y desatienden al justo por una nonada. 22 Por tanto, así dice Yahveh, Dios de la casa de Jacob, el que rescató a Abraham: «No se avergonzará en adelante Jacob, ni en adelante su rostro palidecerá; 23 porque en viendo a sus hijos, las obras de mis manos, en medio de él, santificarán mi Nombre.» Santificarán al Santo de Jacob, y al Dios de Israel tendrán miedo. 24 Los descarriados alcanzarán inteligencia, y los murmuradores aprenderán doctrina.

 

Salmo 27, 1; 4; 13-14

1 Yahveh es mi luz y mi salvación, ¿a quién he de temer? Yahveh, el refugio de mi vida, ¿por quién he de temblar?

4 Una cosa he pedido a Yahveh, una cosa estoy buscando: morar en la Casa de Yahveh, todos los días de mi vida, para gustar la dulzura de Yahveh y cuidar de su Templo.

13 ¡Ay, si estuviera seguro de ver la bondad de Yahveh en la tierra de los vivos! 14 Espera en Yahveh, ten valor y firme corazón, espera en Yahveh.

 

Mateo 9, 27-31

27 Cuando Jesús se iba de allí, al pasar le siguieron dos ciegos gritando: «¡Ten piedad de nosotros, Hijo de David!» 28 Y al llegar a casa, se le acercaron los ciegos, y Jesús les dice: «¿Creéis que puedo hacer eso?» Dícenle: «Sí, Señor.» 29 Entonces les tocó los ojos diciendo: «Hágase en vosotros según vuestra fe.» 30 Y se abrieron sus ojos. Jesús les ordenó severamente: «¡Mirad que nadie lo sepa!» 31 Pero ellos, en cuanto salieron, divulgaron su fama por toda aquella comarca.