I Domingo de Adviento
2 Diciembre, 2018
San Juan Damasceno, presbítero y doctor de la Iglesia
4 Diciembre, 2018

San Francisco Javier, presbítero

Isaías 2, 1-5

1 Lo que vio Isaías, hijo de Amós, tocante a Judá y Jerusalén. 2 Sucederá en días futuros que el monte de la Casa de Yahveh será asentado en la cima de los montes y se alzará por encima de las colinas. Confluirán a él todas las naciones, 3 y acudirán pueblos numerosos. Dirán: «Venid, subamos al monte de Yahveh, a la Casa del Dios de Jacob, para que él nos enseñe sus caminos y nosotros sigamos sus senderos.» Pues de Sión saldrá la Ley, y de Jerusalén la palabra de Yahveh. 4 Juzgará entre las gentes, será árbitro de pueblos numerosos. Forjarán de sus espadas azadones, y de sus lanzas podaderas. No levantará espada nación contra nación, ni se ejercitarán más en la guerra. 5 Casa de Jacob, andando, y vayamos, caminemos a la luz de Yahveh.

 

Salmo 122, 1-9

1 ¡Oh, qué alegría cuando me dijeron: Vamos a la Casa de Yahveh! 2 ¡Ya estamos, ya se posan nuestros pies en tus puertas, Jerusalén! 3 Jerusalén, construida cual ciudad de compacta armonía, 4 a donde suben las tribus, las tribus de Yahveh, es para Israel el motivo de dar gracias al nombre de Yahveh. 5 Porque allí están los tronos para el juicio, los tronos de la casa de David. 6 Pedid la paz para Jerusalén: ¡en calma estén tus tiendas, 7 haya paz en tus muros, en tus palacios calma! 8 Por amor de mis hermanos y de mis amigos, quiero decir: ¡La paz contigo! 9 ¡Por amor de la Casa de Yahveh nuestro Dios, ruego por tu ventura.

 

Mateo 8, 5-11

5 Al entrar en Cafarnaúm, se le acercó un centurión y le rogó 6 diciendo: «Señor, mi criado yace en casa paralítico con terribles sufrimientos.» 7 Dícele Jesús: «Yo iré a curarle.» 8 Replicó el centurión: «Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; basta que lo digas de palabra y mi criado quedará sano. 9 Porque también yo, que soy un subalterno, tengo soldados a mis órdenes, y digo a éste: “Vete”, y va; y a otro: “Ven”, y viene; y a mi siervo: “Haz esto”, y lo hace.» 10 Al oír esto Jesús quedó admirado y dijo a los que le seguían: «Os aseguro que en Israel no he encontrado en nadie una fe tan grande. 11 Y os digo que vendrán muchos de oriente y occidente y se pondrán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los Cielos.