San Romualdo, abad
19 junio, 2021
San Luis Gonzaga, religioso
21 junio, 2021

Domingo 12a Semana del Tiempo Ordinario

Job 38, 1; 8-11

1 Yahveh repondió a Job desde el seno de la tempestad y dijo: 8 ¿Quién encerró el mar con doble puerta, cuando del seno materno salía borbotando; 9 cuando le puse una nube por vestido y del nubarrón hice sus pañales; 10 cuando le tracé sus linderos y coloqué puertas y cerrojos? 11 «¡Llegarás hasta aquí, no más allá – le dije -, aquí se romperá el orgullo de tus olas!»

 

Salmo 107, 23-26; 28-31

23 Los que a la mar se hicieron en sus naves, llevando su negocio por las muchas aguas, 24 vieron las obras de Yahveh, sus maravillas en el piélago. 25 Dijo, y suscitó un viento de borrasca, que entumeció las olas; 26 subiendo hasta los cielos, bajando hasta el abismo, bajo el peso del mal su alma se hundía.

28 Y hacia Yahveh gritaron en su apuro, y él los sacó de sus angustias; 29 a silencio redujo la borrasca, y las olas callaron.

30 Se alegraron de verlas amansarse, y él los llevó hasta el puerto deseado. 31 ¡Den gracias a Yahveh por su amor, por sus prodigios con los hijos de Adán!

 

II Corintios 5, 14-17

14 Porque el amor de Cristo nos apremia al pensar que, si uno murió por todos, todos por tanto murieron. 15 Y murió por todos, para que ya no vivan para sí los que viven, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. 16 Así que, en adelante, ya no conocemos a nadie según la carne. Y si conocimos a Cristo según la carne, ya no le conocemos así. 17 Por tanto, el que está en Cristo, es una nueva creación; pasó lo viejo, todo es nuevo.

 

Marcos 4, 35-41

35 Este día, al atardecer, les dice: «Pasemos a la otra orilla.» 36 Despiden a la gente y le llevan en la barca, como estaba; e iban otras barcas con él. 37 En esto, se levantó una fuerte borrasca y las olas irrumpían en la barca, de suerte que ya se anegaba la barca. 38 Él estaba en popa, durmiendo sobre un cabezal. Le despiertan y le dicen: «Maestro, ¿no te importa que perezcamos?» 39 Él, habiéndose despertado, increpó al viento y dijo al mar: «¡Calla, enmudece!» El viento se calmó y sobrevino una gran bonanza. 40 Y les dijo: «¿Por qué estáis con tanto miedo? ¿Cómo no tenéis fe?» 41 Ellos se llenaron de gran temor y se decían unos a otros: «Pues ¿quién es éste que hasta el viento y el mar le obedecen?»