San Juan Crisóstomo, obispo y doctor de la Iglesia
13 septiembre, 2019
XXIV Domingo Ordinario
15 septiembre, 2019

Feria

1 Timoteo 1, 1-17

15 Es cierta y digna de ser aceptada por todos esta afirmación: Cristo Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores; y el primero de ellos soy yo. 16 Y si encontré misericordia fue para que en mí primeramente manifestase Jesucristo toda su paciencia y sirviera de ejemplo a los que habían de creer en él para obtener vida eterna. 17 Al Rey de los siglos, al Dios inmortal, invisible y único, honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.

 

Salmo 113, 1-2; 3-4; 5; 6-7

1 ¡Aleluya! ¡Alabad, servidores de Yahveh, alabad el nombre de Yahveh! 2 ¡Bendito sea el nombre de Yahveh, desde ahora y por siempre!

3 ¡De la salida del sol hasta su ocaso, sea loado el nombre de Yahveh! 4 ¡Excelso sobre todas las naciones Yahveh, por encima de los cielos su gloria!

5 ¿Quién como Yahveh, nuestro Dios, que se sienta en las alturas.

6 Y se abaja para ver los cielos y la tierra? 7 El levanta del polvo al desvalido, del estiércol hace subir al pobre.

 

Lucas 6, 43-49

43 «Porque no hay árbol bueno que dé fruto malo y, a la inversa, no hay árbol malo que dé fruto bueno. 44 Cada árbol se conoce por su fruto. No se recogen higos de los espinos, ni de la zarza se vendimian uvas. 45 El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca lo bueno, y el malo, del malo saca lo malo. Porque de lo que rebosa el corazón habla su boca. 46 «¿Por qué me llamáis: “Señor, Señor”, y no hacéis lo que digo? 47 «Todo el que venga a mí y oiga mis palabras y las ponga en práctica, os voy a mostrar a quién es semejante: 48 Es semejante a un hombre que, al edificar una casa, cavó profundamente y puso los cimientos sobre roca. Al sobrevenir una inundación, rompió el torrente contra aquella casa, pero no pudo destruirla por estar bien edificada. 49 Pero el que haya oído y no haya puesto en práctica, es semejante a un hombre que edificó una casa sobre tierra, sin cimientos, contra la que rompió el torrente y al instante se desplomó y fue grande la ruina de aquella casa.»