San Mateo, apóstol y evangelista
21 septiembre, 2020
San Pío de Pietrelcina, presbítero
23 septiembre, 2020

Feria

Proverbios 21, 1-6; 10-13

1 Corriente de agua es el corazón del rey en la mano de Yahveh, que él dirige donde quiere. 2 Al hombre le parecen rectos todos sus caminos, pero es Yahveh quien pesa los corazones. 3 Practicar la justicia y la equidad, es mejor ante Yahveh que el sacrificio. 4 Ojos altivos, corazón arrogante, antorcha de malvados, es pecado. 5 Los proyectos del diligente, todo son ganancia; para el que se precipita, todo es indigencia. 6 Hacer tesoros con lengua engañosa, es vanidad fugitiva de quienes buscan la muerte.

10 El alma del malvado desea el mal, su vecino no halla gracia a sus ojos. 11 Cuando se castiga al arrogante, el simple se hace sabio; cuando se instruye al sabio, adquiere ciencia. 12 El Justo observa la casa del malvado, y arroja a los malvados a la desgracia. 13 Quien cierra los oídos a las súplicas del débil clamará también él y no hallará respuesta.

 

Salmo 119, 1; 27; 30; 34-35; 44

1 Dichosos los que van por camino perfecto, los que proceden en la ley de Yahveh.

27 Hazme entender el camino de tus ordenanzas, y meditaré en tus maravillas.

30 He escogido el camino de la lealtad, a tus juicios me conformo.

34 Hazme entender, para guardar tu ley y observarla de todo corazón.

35 Llévame por la senda de tus mandamientos porque mi complacencia tengo en ella.

44 Yo observaré sin descanso tu ley para siempre jamás.

 

Lucas 8, 19-21

19 Se presentaron donde él su madre y sus hermanos, pero no podían llegar hasta él a causa de la gente. 20 Le anunciaron: «Tu madre y tus hermanos están ahí fuera y quieren verte.» 21 Pero él les respondió: «Mi madre y mis hermanos son aquellos que oyen la Palabra de Dios y la cumplen».