Santos Pablo Miki y compañeros, mártires
6 febrero, 2019
San Jerónimo Emiliani, presbítero; Santa Josefina Bakhita, virgen
8 febrero, 2019

Feria

Hebreos 12, 18-19; 21-24

18 No os habéis acercado a una realidad sensible: fuego ardiente, oscuridad, tinieblas, huracán, 19 sonido de trompeta y a un ruido de palabras tal, que suplicaron los que lo oyeron no se les hablara más.

21 Tan terrible era el espectáculo, que el mismo Moisés dijo: Espantado estoy y temblando. 22 Vosotros, en cambio, os habéis acercado al monte Sión, a la ciudad de Dios vivo, la Jerusalén celestial, y a miríadas de ángeles, reunión solemne 23 y asamblea de los primogénitos inscritos en los cielos, y a Dios, juez universal, y a los espíritus de los justos llegados ya a su consumación, 24 y a Jesús, mediador de una nueva Alianza, y a la aspersión purificadora de una sangre que habla mejor que la de Abel.

 

Salmo 48, 2-4; 9-11

2 Grande es Yahveh, y muy digno de loa en la ciudad de nuestro Dios; su monte santo, 3 de gallarda esbeltez, es la alegría de toda la tierra; el monte Sión, confín del Norte, la ciudad del gran Rey: 4 Dios, desde sus palacios, se ha revelado como baluarte.

9 Como habíamos oído lo hemos visto en la ciudad de Yahveh Sebaot, en la ciudad de nuestro Dios, que Dios afirmó para siempre. 10 Tu amor, oh Dios, evocamos en medio de tu Templo; 11 ¡como tu nombre, oh Dios, tu alabanza hasta los confines de la tierra! De justicia está llena tu diestra.

 

Marcos 6, 7-13

7 Y llama a los Doce y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles poder sobre los espíritus inmundos. 8 Les ordenó que nada tomasen para el camino, fuera de un bastón: ni pan, ni alforja, ni calderilla en la faja; 9 sino: «Calzados con sandalias y no vistáis dos túnicas.» 10 Y les dijo: «Cuando entréis en una casa, quedaos en ella hasta marchar de allí. 11 Si algún lugar no os recibe y no os escuchan, marchaos de allí sacudiendo el polvo de la planta de vuestros pies, en testimonio contra ellos.» 12 Y, yéndose de allí, predicaron que se convirtieran;13expulsaban a muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.