Lectio Divina
9 febrero, 2020
Lectio Divina
11 febrero, 2020

Lectio Divina

Jesús Eucaristía.
Foto: Archivo.

ECO

“Y los que lo tocaban se ponían sanos.” Marcos 6, 53-56

MEDITACIÓN

El solo hecho de tocar el Cuerpo Santísimo de Nuestro Señor Jesucristo, devolvía la salud a los enfermos. También sucedió así con sus vestidos. Pero el acto de tocar a Nuestro Salvador debe ir acompañado por mi parte, por nuestra parte, de actos de fe, reverencia y amor.

Fé. En que es Dios y Hombre verdadero y por tanto Omnipotente, Infinitamente Bueno, Sapientísimo y Benevolente. Necesito y necesitamos creer que sabe, puede, quiere y nos sana porque su Amor sobrepasa todo límite. Y lo anterior, en sentido somático muchas veces y así mismo, psíquico y espiritual.

Reverencia. Toda preparación para tener la dicha inmensa de recibir a Jesús Eucaristía, es poca. Es preciso que lo haga con mi Madre Santísima.

Amor. Sé que el mío es totalmente mínimo e indigno; por eso acudo a mi Madre Inmaculada. Quiero recibir al Señor desde su propio Corazón Maternal.

ORACIÓN

¡Amén, así sea! (A.E.C.)

Lecturas del día

Santa Escolástica, virgen