Lectio Divina
20 julio, 2020
Lectio Divina
22 julio, 2020

Lectio Divina

ECO

“… Cualquiera que hiciere la Voluntad de mi Padre, que está en los cielos, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre”. Mateo 12, 46-50

MEDITACIÓN

La recompensa de Jesús por pasar a la vida lo que El Padre quiere es vivir en estrecha intimidad con Él. Si tenemos la dicha inmensa de amarle, esa es nuestra plenitud. No con simples palabras, es la certeza de saberse amada por el ser perfectísimo, nuestro Dios Uno y Trino; lo demás se pierde de vista o mejor, pierde importancia. Recibimos el Amor gratuitamente. Nada hemos hecho para pasar del no ser a la existencia, para conocerles y amarles, para estar en su amistad y permanecer con Ellos y en Ellos. Todo es regalo. Por eso, la gratitud se impone. Si ha habido algún dolor o mucho dolor, también es un regalo, nos lleva a la verdad, nos une al Dios muerto por amor y vivo porque es el Dios, el único Dios verdadero.

ORACIÓN

¡Amén! (A.E.C.)

Lecturas del día

San Lorenzo de Brindis, presbítero y doctor de la Iglesia