Martes 28a Semana del Tiempo Ordinario
12 octubre, 2021
San Calixto I, papa y mártir
14 octubre, 2021

Miércoles 28a Semana del Tiempo Ordinario

Romanos 2, 1-11

1 Por eso, no tienes excusa quienquiera que seas, tú que juzgas, pues juzgando a otros, a ti mismo te condenas, ya que obras esas mismas cosas tú que juzgas, 2 y sabemos que el juicio de Dios es según verdad contra los que obran semejantes cosas. 3 Y ¿te figuras, tú que juzgas a los que cometen tales cosas y las cometes tú mismo, que escaparás al juicio de Dios? 4 O ¿desprecias, tal vez, sus riquezas de bondad, de paciencia y de longanimidad, sin reconocer que esa bondad de Dios te impulsa a la conversión? 5 Por la dureza y la impenitencia de tu corazón vas atesorando contra ti cólera para el día de la cólera y de la revelación del justo juicio de Dios, 6 el cual dará a cada cual según sus obras: 7 a los que, por la perseverancia en el bien busquen gloria, honor e inmortalidad: vida eterna; 8 mas a los rebeldes, indóciles a la verdad y dóciles a la injusticia: cólera e indignación. 9 Tribulación y angustia sobre toda alma humana que obre el mal: del judío primeramente y también del griego; 10 en cambio, gloria, honor y paz a todo el que obre el bien; al judío primeramente y también al griego;   que no hay acepción de personas en Dios.

 

Salmo 62, 2-3; 6-7; 9

2 En Dios sólo el descanso de mi alma, de él viene mi salvación; 3 sólo él mi roca, mi salvación, mi ciudadela, no he de vacilar.

6 En Dios sólo descansa, oh alma mía, de él viene mi esperanza; 7 sólo él mi roca, mi salvación, mi ciudadela, no he de vacilar.

9 Confiad en él, oh pueblo, en todo tiempo; derramad ante él vuestro corazón, ¡Dios es nuestro refugio!

 

Lucas 11, 42-46

42 Pero, ¡ay de vosotros, los fariseos, que pagáis el diezmo de la menta, de la ruda y de toda hortaliza, y dejáis a un lado la justicia y el amor a Dios! Esto es lo que había que practicar aunque sin omitir aquello. 43 ¡Ay de vosotros, los fariseos, que amáis el primer asiento en las sinagogas y que se os salude en las plazas! 44 ¡Ay de vosotros, pues sois como los sepulcros que no se ven, sobre los que andan los hombres sin saberlo!» 45 Uno de los legistas le respondió: «¡Maestro, diciendo estas cosas, también nos injurias a nosotros!» 46 Pero él dijo: «¡Ay también de vosotros, los legistas, que imponéis a los hombres cargas intolerables, y vosotros no las tocáis ni con uno de vuestros dedos!