Palabra meditada
1 julio, 2018
Palabra meditada
3 julio, 2018

Palabra meditada

ECO

“… pero el Hijo del Hombre no tiene donde reclinar la cabeza.” Mateo 8, 18-22

MEDITACIÓN

Pienso que el sentido de posesión es como inherente a la persona humana. Pasan por mi mente escenas de bebés que muy pronto defienden su posesión de un objeto y repiten llorosos y entre gritos: “mío, mío.” Pero el Hijo Eterno del Padre, Cocreador con Él y con el Espíritu Santo vivió el despojo y la pobreza suma de Belén al Calvario. Su tumba fué ajena y su vida toda inspiró a los enamorados del Señor y de lo eterno a relativizar y aún despreciar lo que no fuera Él. Cuántas familias destrozadas, cuántas guerras y tragedias por el loco afán del tener. Agradezco a Nuestro Señor porque me llamó a seguirle muy pronto y me hizo amar el voto de pobreza y el desprendimiento. Me encanta sentirme libre de apegos y de la necesidad de poseer. Con razón San Ignacio consideró que el voto de pobreza puede comparase con un muro fuerte y seguro que impide el derrumbe de la vida religiosa.

ORACIÓN

Madre, enséñame la pobreza que hizo a los santos verdaderamente libres. (A.E.C.)