Palabra meditada
24 julio, 2018
Palabra meditada
26 julio, 2018

Palabra meditada

ECO

“Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.” Mateo 20, 20-28

MEDITACIÓN

Si Nuestro Señor vino a servir y a morir para salvarnos, debo alegrarme cuando pueda ayudar a una persona y dar la vida, es decir, amor, tiempo, descanso y tranquilidad por ayudar a un hermano o hermana. Con mucha frecuencia me sucede que deseo arreglar algo, leer un libro interesante, terminar un trabajo iniciado y sobre todo cuidarme de priorizar mi relación con el Señor pero, la decisión de atender reguladamente a las personas y orar por ellas, se opone a lo anterior. Pido al Señor que los pedazos de vida que entrego sean para que muchos le conozcan, le amen, le honren y le sirvan. Quiero darle cada vez más sentido a mi existencia y tener como razón de ella el amar como Jesús amó.

ORACIÓN

Madrecita, ayúdanos a imitarle en su servicio perenne y en la donación de su vida ayer y aún hoy en la Eucaristía. (A.E.C.)