Palabra meditada
27 julio, 2018
Palabra meditada
29 julio, 2018

Palabra meditada

ECO

“Dichosos los que viven en tu casa, alabándote siempre. Dichoso el que encuentra en Tí su fuerza.” Salmo 84

MEDITACIÓN

Espero tener la eternidad feliz para agradecer al Señor el haber vivido tantísimos años en su Casa y el haber recibido tanta plenitud al bendecirle y alabarle. A lo largo de mi vida el Señor ha sido mi fuerza y mi baluarte. No hay dicha mayor que la de habitar bajo el mismo techo de Aquél a Quien amo sobre todas las cosas. Además, sé por experiencia, que la alabanza atrae muchísimas bendiciones, incluídas la salud del alma y hasta la del cuerpo. Después de una alabanza todo cambia; ella dilata el espíritu y nos conforta integralmente. En fin, si reconozco mi debilidad y me apoyo en mi Dios, puedo exclamar con San Pablo “todo lo puedo en Aquél que me conforta.”

ORACIÓN

Alabado y bendito seas mi Señor por lo que eres, por tu creación, por tu donación y sobre todo, por tu gran Amor que sobrepasa todo lo que podemos imaginar. Con San Francisco te alabo por todas las bellezas de tu obra y más aún, por los horizontes espirituales que nos regalas y que se hunden en la eternidad. Madrecita, sigo repitiendo Contigo tu Magnificat sublime. (A.E.C.)