Palabra meditada
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Palabra meditada
30 julio, 2018

Palabra meditada

ECO

“Jesús, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra vez a la montaña Él solo.” Juan 6, 1-15

MEDITACIÓN

Si Nuestro Señor Jesucristo buscó la soledad de la montaña yo también debo buscarla. En esta ocasión evadió la euforia de la multitud que venía por Él para proclamarlo rey por el milagro de la multiplicación de los panes y los peces. Pero sobre todo, necesitaba estar a solas con su Padre amadísimo cuya paternidad iba a compartir muy pronto con nosotros por su cruenta inmolación. ¡Cuántas cosas se dijeron de Tú a Tú! Yo debo imitarle: después de tanta agitación me hace falta buscar una “recta soledad” y en ella encontrarme con Ellos, disfrutar de su Presencia adorable, saber que no estoy sola ni huérfana, ni abandonada a mi debilidad y pequeñez. Eso es lo que debo proclamar a mis hermanos: Que tenemos un Padre de todos, que está sobre todos, actúa por medio de todos y está en todos. Aquí está la fuente de la mayor plenitud que podemos alcanzar ahora y luego por la eternidad.

ORACIÓN

Madrecita, ámalos por mí. (A.E.C.)