Palabra meditada
11 agosto, 2018
Palabra meditada
13 agosto, 2018

Palabra meditada

ECO

“Yo soy el Pan de la vida… este es el Pan que baja del cielo, para que el hombre coma de Él y no muera.” Juan 6, 41-51

MEDITACIÓN

He tenido el privilegio inconcebible, hablando humanamente, de alimentarme día tras día con este Pan del Cielo, es decir, con el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo. Lo estoy recibiendo hace 8 décadas. ¡Qué generosidad tan inconmensurable de parte de mi Dios! Se me da en la Segunda Persona con su Cuerpo Santísimo, su Sangre, Alma y Divinidad. El Verbo Eterno del Padre entregado a mí tan pequeñita, hecho Uno conmigo creatura débil y llena de miserias frente a su infinita Santidad y Grandeza. Sí, puedo afirmar con inmensa gratitud que el alimento de mi alma ha sido Aquél que se llamó a Sí Mismo Camino, Verdad, Vida, Pan del Cielo, Luz del mundo, Maestro, Hijo de Dios. La gran mayoría no se alimentan con el Cuerpo y la Sangre del Señor y por eso su alma corre peligro de perecer eternamente.

ORACIÓN

Madre, recíbelo siempre conmigo. (A.E.C.)