Palabra meditada
12 agosto, 2018
Palabra meditada
14 agosto, 2018

Palabra meditada

ECO

“Era la apariencia visible de la Gloria del Señor.” Ezequiel 1, 2-5. 24-28a

MEDITACIÓN

Un día pregunté la definición de la expresión Gloria de Dios. La respuesta fue muy breve: Conocimiento con alabanza. Luego, santos como San Ignacio vivieron para acrecentar en muchísimos el conocimiento del Señor y por tanto, el deseo de alabarle por Ser Quien es, por sus perfecciones infinitas y amor sin límites. También recuerdo a santa Isabel de la Santísima Trinidad; ella quiso tomar por nombre, Laudem Gloriae, Alabanza de la Gloria de Dios. Ellos, como todos los santos, vivieron para que el Dios de sus amores fuera conocido, alabado, reverenciado, servido y sobre todo amado por todos nosotros. Lo anterior, implica: ilustrar nuestra fe, acudir a la Palabra del Señor con disciplina y entusiasmo; ella nos dice Quién es Él. Así mismo, aprender y practicar el arte maravilloso de orar y evitar toda falta voluntaria. Así, podremos verle desde la noche de la fe. “Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios.” (Mateo 5,8)

ORACIÓN

Madre, digo Contigo: Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. (A.E.C.)