Palabra meditada
20 agosto, 2018
Palabra meditada
22 agosto, 2018

Palabra meditada

ECO

“Todo el que por mi deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, hijos o tierras, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna.” Mateo 19, 23-30

MEDITACIÓN

El Señor cumple sus promesas. Con su gracia dejé sobre todo el disfrutar de la compañía de seres muy queridos pero no me ha faltado nada. En una vida simple no he carecido de lo necesario; mentiría si afirmara lo contrario. En cuanto a recibir la vida eterna ya tengo primicias maravillosas. Nuestro Señor, rasgó su Corazón Santísimo en la última Cena con sus discípulos. En esa ocasión nos dijo que la vida eterna consistía en conocer al Padre, único Dios Verdadero y a su enviado Jesucristo (Cfr. Jn 17, 3) Mi conocimiento de ambos es en la noche de la fe, pero no puedo negar que los conozco; por eso, en ese sentido ya he iniciado la felicidad de la vida eterna. Muchas veces cuando oro y me sumerjo un poco siquiera en su Palabra o ante su Presencia Eucarística, tengo primicias de vida eterna.

ORACIÓN

Madre, ruega por nosotros para que lo presente no nos impida ver el horizontes que nos espera. (A.E.C.)