Palabra meditada
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Palabra meditada
10 septiembre, 2018

Palabra meditada

ECO

“Y en el colmo del asombro decían: “todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos.” Marcos 7, 31-37

MEDITACIÓN

El Poder de Nuestro Señor Jesucristo no tiene límites, es infinito. Lo vemos en el Santo Evangelio: Pasó sanando toda dolencia y toda enfermedad. Sin embargo, para nuestras enfermedades del alma cuenta con nuestra libertad. Nos la dió como gran don y si no queremos, no puede salvarnos. Por eso, San Agustín afirmó: “El que te creó sin tí, no te salvará sin tí.” Por mi parte, repito con San Ignacio: “Tomad Señor y recibid: toda mi libertad, toda mi voluntad, todo mi haber y todo mi poseer. Vos me lo dísteis y a vos Señor lo torno; todo es vuestro. Dádme en cambio tu amor y gracia que ésta me basta…”

Hoy oro para que muchos, empezando por mí misma, dejemos que Jesús sane nuestra sordera espiritual y desate nuestra lengua y corazón en alabanzas a Aquél que merece todo Honor y toda Gloria.

ORACIÓN

Madre, intercede por todos nosotros. (A.E.C.)