Palabra meditada
15 septiembre, 2018
Palabra meditada
17 septiembre, 2018

Palabra meditada

ECO

“El que quiera venirse Conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su Cruz y me siga”. Marcos 8, 27-35

MEDITACIÓN

Por mi parte, quiero estar con Jesús y donde Él esté. Imposible prescindir en mi vida de la cruz, la abnegación y la muerte. No puedo quitar los ojos de Jesús. Repito con San Pablo: “Todo lo puedo en Aquél que me conforta.” Cfr. Fil. 4,13

Tengo que gozarme con lo que contradiga mis propios gustos y aficiones desordenadas y aún las legítimas. Por tanto, cuando algo me cueste, debo unir cada falta de aprecio o incomodidad física, a los padecimientos enormes de Nuestro Señor. Él se entregó totalmente por nosotros; nobleza obliga.

Escucho en mis recuerdos a Santa Teresa:

“No me mueve mi Dios para quererte,
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por ello de ofenderte.

Tú me mueves Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme al ver tu cuerpo tan herido

muéveme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme en fin Tu amor de tal manera,
que auncuando no hubiera cielo, yo te amara
y auncuando no hubiera infierno, te temiera.”

ORACIÓN

¡Amén! (A.E.C.)