Palabra meditada
26 febrero, 2018
Palabra meditada
28 febrero, 2018

Palabra meditada

ECO

“El que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido.” Mateo 23, 1-12

MEDITACIÓN

Recuerdo un pasaje del “Principito” de Saint Exupéry. Cuando se encuentra con los diversos personajes de la tierra, llega frente a un ridículo reyezuelo. Éste le exige que le haga reverencias. El principito accede mientras se dice interiormente: ¡qué extrañas son las personas mayores! Realmente la soberbia raya en lo absurdo cuando reclamamos lo que no merecemos. La humildad en cambio, nos libera, nos mantiene en la verdad y nos coloca gozosamente en el sitio que nos corresponde. Y si miramos la vida de los santos los encontramos imitando cuidadosamente la Vida de Nuestro Señor Jesucristo y huyendo de lo que los aleja del Siervo de Yahveh de Isaías 53. Con razón Jesús nos dijo: “aprended de mi que soy manso y humilde de Corazón y hallaréis descanso para vuestras almas.”

ORACIÓN

Jesús Manso y Humilde de Corazón, haz mi corazón semejante al tuyo.

Madre, intercede por nosotros. (A.E.C.)