Palabra meditada
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Palabra meditada
25 septiembre, 2018

Palabra meditada

ECO

“Nadie que ha encendido una lámpara, la tapa con una vasija o la mete debajo de la cama sino que la pone en el candelero para que los que entren vean la luz.” Lucas 8, 16-18

MEDITACIÓN

El Señor ha tenido la gran Misericordia de encender en mí la luz maravillosa de la fe y de la doctrina de mi Madre la Iglesia. Tengo la responsabilidad de alimentarla y propagarla con su misma ayuda. Debo ser luz y sal de la tierra así como cada uno de los que poseemos la luz de la fe. Apago o escondo esa divina claridad cuando mi vida se vuelve oscuridad por el pecado y el descuido en la recepción de los Santos Sacramentos, la oración y la práctica de las virtudes. Tengo el Sagrado deber de iluminar las mentes de quienes no ven con claridad la Luz de Dios. Ésto no puedo hacerlo por mi misma ya que soy la misma impotencia, como lo afirmó Nuestro Señor Jesucristo, en Juan 15, 15; pero si le ruego a Él que lo haga.

ORACIÓN

Madre, ayúdanos a ser luz. (A.E.C.)