Palabra meditada
5 octubre, 2018
Palabra meditada
7 octubre, 2018

Palabra meditada

ECO

“Volviéndose hacia sus discípulos, les dijo: “Dichosos los ojos que ven lo que ustedes ven…” Lucas 10, 17-24

MEDITACIÓN

Nuestros ojos no ven al Señor; estamos en la noche de la fe. Sin embargo, cuando ésta se ejercita, las realidades sobrenaturales se nos vuelven tan presentes que son por así decirlo, “tangibles” a nuestro espíritu. Eso fue lo que vivimos en estos días en una Eucaristía celebrada por un Sacerdote que iba de paso. Cuando llegó el momento de la Consagración obró con tanto amor y reverencia que nos hizo, por decirlo así, palpar el Misterio de la Transubtanciación. Se inclinó conmovido ante la hostia aún no consagrada y al fin logró pronunciar de manera entrecortada y conmovida las palabras de la Consagración. Y a partir de ella, ya hablaba con Nuestro Señor de persona a Persona. La fe ejercitada le hizo ver lo que los otros no ven, al Mismo Hijo del Padre, a Nuestro Hermano Mayor y Salvador.

ORACIÓN

Madre, acompaña mi súplica: ¡Señor, que yo vea! (A.E.C.)