Palabra meditada
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Palabra meditada
5 noviembre, 2018

Palabra meditada

ECO

“Amarás al Señor tu Dios, con todo el corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas… Amarás a tu prójimo como a tí mismo.” Marcos 12, 28-34

MEDITACIÓN

Mi corazón, alma, mente, fuerzas constituyen lo que soy como persona. Y si vengo del Dios que quiso que naciera para hacerme objeto de su Ternura infinita, ¿qué he de hacer sino amarle con su Mismo Amor Personal, el Espíritu Santo? Y porque le amo, amo a mis hermanos y el cumplimiento de este mandamiento me libera de mi egoísmo y me permite lanzarme más allá de los estrechos límites de mi ego. Es como si saliera de mi caparazón para respirar y hasta volar por el infinito. Este no es otro que mi Dios y los suyos. Amarle y amar como Él me manda es vivir y respirar aire de eternidad sin dejar la tierra en donde debo alcanzarla por los méritos de mi Salvador, la asistencia del Espíritu Santo y la intercesión de mi Madre querida.

ORACIÓN

Mamacita enséñame a decir ¡amén! (A.E.C.)