Palabra meditada
10 noviembre, 2018
Palabra meditada
12 noviembre, 2018

Palabra meditada

ECO

“… pero ésta, en su pobreza, ha echado lo que tenía para vivir.” Marcos 12, 12-38; 44

MEDITACIÓN

Esta viuda pobre no calculó, simplemente amó al Señor con todo lo que ella era: corazón, alma, mente, fuerzas y entregó “lo que tenía para vivir”. Quedó liberada de sus mínimos recursos, se entregó en manos del Dueño de todo y Él cuidó de su vida integralmente. No he leído esto último en ningún libro pero así me lo asegura mi fe. El Mismo Jesús nos habló de la medida “amplia y rebosante”. Aquí cabe preguntarme: ¿Qué me reservo? Tuve la felicidad de emitir mis votos religiosos. Supuestamente renuncié a tener bienes significativos, afectos exclusivos, libre uso de mi libertad. Pero cada día debo ejercitarme en ser consecuente con lo anterior. No obstante mi edad y por ello mismo, debo mantener mi decisión de darlo todo con su gracia y por amor.

ORACIÓN

Madrecita, ayúdame a ser coherente en mi Fiat, hágase. (A.E.C.)