Palabra meditada
22 noviembre, 2018
Palabra meditada
24 noviembre, 2018

Palabra meditada

ECO

“Mi casa es casa de oración.” Lucas 19, 45 – 48

MEDITACIÓN

Quiero, con la gracia divina, penetrar siquiera un poquito, en el alma de Jesús en el momento en que pronuncia estas palabras. Tiene ante sí a hombres dominados no por la necesidad de rendir culto a Dios, de adorarle, alabarle, reverenciarle y servirle por amor filial, sino a comerciantes afanosos de lucro injusto e inmoderado. El culto reverencial para el cual fue construído este Templo, está lejos de la conciencia de los vendedores. Una ira santa, el celo por la Casa de su Padre, es la reacción fuerte de mi Maestro.

Me interpelo a mí misma: Sé que soy templo de mi Dios Uno y Trino. ¿Vivo de acuerdo a esta realidad inimaginable o hay tráfico de preocupaciones que me impiden el permanecer rendida ante mi Padre y Creador, mi Salvador y Dueño absoluto, mi Amigo entrañable y Santificador? Debo ser coherente y no traficar, llevo dentro de mí al que nada ha ahorrado para mostrarme su Amor, al Dios de mi vida, a las Tres Personas que me regalan su Presencia, sus Ternuras y cuidados de valor infinito.

ORACIÓN

Madrecita, intercede por nosotros para que tomemos conciencia de lo anterior. (A.E.C.)