Palabra meditada
27 marzo, 2018
Palabra meditada
29 marzo, 2018

Palabra meditada

ECO

“El Señor Dios me ha dado una lengua de discípulo para saber decir al abatido una palabra de aliento.” Isaías 50, 4-9a

MEDITACIÓN

La palabra de Dios es viva y eficaz; cuando después de invocar al Espíritu Santo la recibo en mi corazón y allí la guardo y llevo a mi vida, soy verdaderamente discípula. Y entonces, puedo consolar con ella al que está doblegado por la duda o el dolor físico o moral. Ayer pude tratar con respeto, deferencia, bondad y hasta con el amor del Señor a una persona que veía por primera vez. Sé que el Señor tocó su corazón y que quiere adueñarse de él. Confieso que sentí como una participación pequeñita en los sentimientos de Misericordia y Compasión de Nuestro Salvador hacia nosotros. Me contaron que su reacción fue muy positiva y estoy segura de que el pequeño encuentro al que me refiero dará frutos de mucha bendición.

ORACIÓN

Madre, enséñanos a consolar a nuestros hermanos desde el Corazón de tu Jesús con su Palabra y Amor infinito. (A.E.C.)