Palabra meditada
2 marzo, 2019
Palabra meditada
4 marzo, 2019

Palabra meditada

ECO

“…, mi refugio y fortaleza, mi Dios, ¡en Quién confío!” Salmo 91, 2-3; 13-16

MEDITACIÓN

No quiero ni pensar en la oscuridad profunda que debe envolver el alma de quien dice o vive la indecible oscuridad de no tener fe en Dios. Su horizonte mental debe ser aterrador. ¿A quién puede acudir cuando está ante la prueba?; ¿con quién puede desahogarse, de quién puede esperar ayuda? Ante muchos desenlaces fatales ésta es la causa. Pero yo, por la indecible Bondad de mi Dios Uno y Trino, creo en Él, le adoro, espero en Él, le amo con su mismo Amor. Puedo invocarle cada día y descargar en Él todas mis preocupaciones. (Cfr. 1ª Pedro 5, 7) Y… ¡sí que me responde plenamente! Sé por experiencia que nunca nos defrauda y que su respuesta supera y en mucho nuestras expectativas. Por eso, clamo convencida y segura y también con indecible amor, confianza y gratitud.

ORACIÓN

El Señor es mi refugio y fortaleza, mi Dios en quién confío, ¡bendito sea! (A.E.C.)