Palabra meditada
10 abril, 2018
Palabra meditada
12 abril, 2018

Palabra meditada

ECO

“Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en Él no perezca, sino que tenga vida eterna.” Juan 3, 16-21

MEDITACIÓN

En Toledo nos narran la anécdota del General Moscardó que prefirió sacrificar a su propio hijo en bien de España. Vale la pena profundizar en este hecho de la guerra civil Española del 36. Pero hoy solo me apoyo en él para dimensionar mínimamente lo que nuestro Padre del Cielo hizo por todos nosotros. Nos entregó a su Verbo para que hiciéramos de Él el Varón de Dolores que nos describe Isaías en el capítulo 51 de su libro. Nuestro Señor Jesucristo, el Maestro bueno, Aquel que paso haciendo el bien, sanando, liberando, enseñando, acogiendo a los pobres y a los niños, perdonando a los pecadores, tratado como el más criminal de los hombres. Y el Padre nos lo entrego para qué su Martirio atroz nos liberara de morir eternamente y para que llegáramos a la felicidad que no terminará allá en su casa.

ORACIÓN

¡Amén! (A.E.C.)