XXVI Domingo Ordinario
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Santa Teresa del Niño Jesús, virgen y doctora de la Iglesia
1 octubre, 2019

San Jerónimo, presbítero y doctor de la Iglesia

Zacarías 8, 1-8

1 Fue dirigida la palabra de Yahveh en estos términos: 2 Así dice Yahveh Sebaot: Con gran celo he celado a Sión, con gran ira la he celado. 3 Así dice Yahveh: Me he vuelto a Sión, y en medio de Jerusalén habito. Jerusalén se llamará Ciudadde-Fidelidad, y el monte de Yahveh Sebaot, Montede-Santidad. 4 Así dice Yahveh Sebaot: Aún se sentarán viejos y viejas en las plazas de Jerusalén, cada cual con su bastón en la mano, por ser muchos sus días; 5 las plazas de la ciudad se llenarán de muchachos y muchachas en sus plazas jugando. 6 Así dice Yahveh Sebaot: Si ello parece imposible a los ojos del Resto de este pueblo, en aquellos días, ¿también a mis ojos va a ser imposible?, oráculo de Yahveh Sebaot. 7 Así dice Yahveh Sebaot: He aquí que yo salvo a mi pueblo del país del oriente y del país donde se pone el sol; 8 voy a traerlos para que moren en medio de Jerusalén. Y serán mi pueblo y yo seré su Dios con fidelidad y con justicia.

 

Salmo 102, 16-21; 29; 22-23

16 Y temerán las naciones el nombre de Yahveh, y todos los reyes de la tierra tu gloria; 17 cuando Yahveh reconstruya a Sión, y aparezca en su gloria, 18 volverá su rostro a la oración del despojado, su oración no despreciará.

19 Se escribirá esto para la edad futura, y en pueblo renovado alabará a Yahveh: 20 que se ha inclinado Yahveh desde su altura santa, desde los cielos ha mirado a la tierra, 21 para oír el suspiro del cautivo, para librar a los hijos de la muerte.

29 Los hijos de tus siervos tendrán una morada, y su estirpe ante ti subsistirá.

22 Para pregonar en Sión el nombre de Yahveh, y su alabanza en Jerusalén, 23 cuando a una se congreguen los pueblos, y los reinos para servir a Yahveh.

Lucas 9, 46-50

46 Se suscitó una discusión entre ellos sobre quién de ellos sería el mayor. 47 Conociendo Jesús lo que pensaban en su corazón, tomó a un niño, le puso a su lado, 48 y les dijo: «El que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe; y el que me reciba a mí, recibe a Aquel que me ha enviado; pues el más pequeño de entre vosotros, ése es mayor.» 49 Tomando Juan la palabra, dijo: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre, y tratamos de impedírselo, porque no viene con nosotros.» 50 Pero Jesús le dijo: «No se lo impidáis, pues el que no está contra vosotros, está por vosotros.»