Feria
22 septiembre, 2020
Bienaventurada Virgen María de la Merced
24 septiembre, 2020

San Pío de Pietrelcina, presbítero

Proverbios 30, 5-9

5 Probadas son todas las palabras de Dios; él es un escudo para cuantos a él se acogen. 6 No añadas nada a sus palabras, no sea que te reprenda y pases por mentiroso. 7 Dos cosas te pido. no me las rehúses antes de mi muerte: 8 Aleja de mí la mentira y la palabra engañosa; no me des pobreza ni riqueza, déjame gustar mi bocado de pan, 9 no sea que llegue a hartarme y reniegue, y diga: «¿Quién es Yahveh?». O no sea que, siendo pobre, me dé al robo, e injurie el nombre de mi Dios.

 

Salmo 119, 29; 72; 89; 101; 104; 163

29 Aléjame del camino de mentira, y dame la gracia de tu ley.

72 Un bien para mí la ley de tu boca, más que miles de oro y plata.

89 Lámed. Para siempre, Yahveh, tu palabra, firme está en los cielos.

101 Retraigo mis pasos de toda mala senda para guardar tu palabra.

104 Por tus ordenanzas cobro inteligencia, por eso odio toda senda de mentira.

163 La mentira detesto y abomino, amo tu ley.

 

Lucas 9, 1-6

1 Convocando a los Doce, les dio autoridad y poder sobre todos los demonios, y para curar enfermedades; 2 y los envió a proclamar el Reino de Dios y a curar. 3 Y les dijo: «No toméis nada para el camino, ni bastón, ni alforja, ni pan, ni plata; ni tengáis dos túnicas cada uno. 4 Cuando entréis en una casa, quedaos en ella hasta que os marchéis de allí. 5 En cuanto a los que no os reciban, saliendo de aquella ciudad, sacudid el polvo de vuestros pies en testimonio contra ellos.» 6 Saliendo, pues, recorrían los pueblos, anunciando la Buena Nueva y curando por todas partes.