San Vicente de Paúl, presbítero
27 septiembre, 2019
XXVI Domingo Ordinario
29 septiembre, 2019

San Wenceslao, mártir; Santos Lorenzo Ruiz y compañeros, mártires

Zacarías 2, 5-9; 14-15

5 Alcé los ojos y tuve una visión: Era un hombre con una cuerda de medir en la mano. 6 Le dije: «¿A dónde vas?» Me dijo: «A medir a Jerusalén, a ver cuánta es su anchura y cuánta su longitud.» 7 En esto, salió el ángel que hablaba conmigo, y otro ángel salió a su encuentro 8 y le dijo: «Corre, habla a ese joven y dile: Como las ciudades abiertas será habitada Jerusalén, debido a la multitud de hombres y ganados que habrá dentro de ella. 9 Y yo seré para ella – oráculo de Yahveh – muralla de fuego en torno, y dentro de ella seré gloria.»

14 Grita de gozo y regocíjate, hija de Sión, pues he aquí que yo vengo a morar dentro de ti, oráculo de Yahveh. 15 Muchas naciones se unirán a Yahveh aquel día: serán para mí un pueblo, y yo moraré en medio de ti. Sabrás así que Yahveh Sebaot me ha enviado a ti.

 

Jeremías 31, 10-13

10 Oíd la palabra de Yahveh, naciones, y anunciad por las islas a lo lejos, y decid: «El que dispersó a Israel le reunirá y le guardará cual un pastor su hato.»

11 Porque ha rescatado Yahveh a Jacob, y le ha redimido de la mano de otro más fuerte. 12 Vendrán y darán hurras en la cima de Sión y acudirán al regalo de Yahveh: al grano, al mosto, y al aceite virgen, a las crías de ovejas y de vacas, y será su alma como huerto empapado, no volverán a estar ya macilentos.

13 Entonces se alegrará la doncella en el baile, los mozos y los viejos juntos, y cambiaré su duelo en regocijo, y les consolaré y alegraré de su tristeza.

 

Lucas 9, 43-45

43 y todos quedaron atónitos ante la grandeza de Dios. Estando todos maravillados por todas las cosas que hacía, dijo a sus discípulos: 44 «Poned en vuestros oídos estas palabras: el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres.» 45 Pero ellos no entendían lo que les decía; les estaba velado de modo que no lo comprendían y temían preguntarle acerca de este asunto.