Santa Margarita de Escocia; Santa Gertrudis, virgen
16 noviembre, 2018
XXXIII Domingo Ordinario
18 noviembre, 2018

Santa Isabel de Hungría

III Juan 5-8

4 No experimento alegría mayor que oír que mis hijos viven según la verdad. 5 Querido, te portas fielmente en tu conducta para con los hermanos, y eso que son forasteros.

 

Salmo 112, 1-2; 3-4; 5-6

1 ¡Aleluya! Alef. ¡Dichoso el hombre que teme a Yahveh, Bet. que en sus mandamientos mucho se complace! 2 Guímel. Fuerte será en la tierra su estirpe, Dálet. bendita la raza de los hombres rectos.

3 He. Hacienda y riquezas en su casa, Vau. su justicia por siempre permanece. 4 Zain En las tinieblas brilla, como luz de los rectos, Jet. tierno, clemente y justo.

5 Tet. Feliz el hombre que se apiada y presta, Yod. y arregla rectamente sus asuntos. 6 Kaf. No, no será conmovido jamás, Lámed. en memoria eterna permanece el justo.

 

Lucas 18, 1-8

1 Les decía una parábola para inculcarles que era preciso orar siempre sin desfallecer. 2 «Había un juez en una ciudad, que ni temía a Dios ni respetaba a los hombres. 3 Había en aquella ciudad una viuda que, acudiendo a él, le dijo: “¡Hazme justicia contra mi adversario!” 4 Durante mucho tiempo no quiso, pero después se dijo a sí mismo: “Aunque no temo a Dios ni respeto a los hombres, 5 como esta viuda me causa molestias, le voy a hacer justicia para que no venga continuamente a importunarme.”» 6 Dijo, pues, el Señor: «Oíd lo que dice el juez injusto; 7 y Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos, que están clamando a él día y noche, y les hace esperar? 8 Os digo que les hará justicia pronto. Pero, cuando el Hijo del hombre venga, ¿encontrará la fe sobre la tierra?»