XXI Domingo Ordinario
25 agosto, 2019
Santa Mónica
27 agosto, 2019

Santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars, virgen (COL)

I Tesalonicenses 1, 1-5; 8-10

1 Pablo, Silvano y Timoteo a la Iglesia de los Tesalonicenses, en Dios Padre y en el Señor Jesucristo. A vosotros gracia y paz. 2 En todo momento damos gracia a Dios por todos vosotros, recordándoos sin cesar en nuestras oraciones. 3 Tenemos presente ante nuestro Dios y Padre la obra de vuestra fe, los trabajos de vuestra caridad, y la tenacidad de vuestra esperanza en Jesucristo nuestro Señor. 4 Conocemos, hermanos queridos de Dios, vuestra elección; 5 ya que os fue predicado nuestro Evangelio no sólo con palabras sino también con poder y con el Espíritu Santo, con plena persuasión. Sabéis cómo nos portamos entre vosotros en atención a vosotros.

8 Partiendo de vosotros, en efecto, ha resonado la Palabra del Señor y vuestra fe en Dios se ha difundido no sólo en Macedonia y en Acaya, sino por todas partes, de manera que nada nos queda por decir. 9 Ellos mismos cuentan de nosotros cuál fue nuestra entrada a vosotros, y cómo os convertisteis a Dios, tras haber abandonado los ídolos, para servir a Dios vivo y verdadero, 10 y esperar así a su Hijo Jesús que ha de venir de los cielos, a quien resucitó de entre los muertos y que nos salva de la Cólera venidera.

 

Salmo 149, 1-6; 9

1 ¡Aleluya! ¡Cantad a Yahveh un cantar nuevo: su alabanza en la asamblea de sus amigos! 2 ¡Regocíjese Israel en su hacedor, los hijos de Sión exulten en su rey.

3 Alaben su nombre con la danza, con tamboril y cítara salmodien para él! 4 Porque Yahveh en su pueblo se complace, adorna de salvación a los humildes. 5 Exalten de gloria sus amigos, desde su lecho griten de alegría.

6 Los elogios de Dios en su garganta, y en su mano la espada de dos filos.

9 Para aplicarles la sentencia escrita: ¡será un honor para todos sus amigos!

 

Mateo 23, 13-22

13 «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el Reino de los Cielos! Vosotros ciertamente no entráis; y a los que están entrando no les dejáis entrar. 15 «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y, cuando llega a serlo, le hacéis hijo de condenación el doble que vosotros! 16 «¡Ay de vosotros, guías ciegos, que decís: “Si uno jura por el Santuario, eso no es nada; mas si jura por el oro del Santuario, queda obligado!” 17 ¡Insensatos y ciegos! ¿Qué es más importante, el oro, o el Santuario que hace sagrado el oro? 18 Y también: “Si uno jura por el altar, eso no es nada; mas si jura por la ofrenda que está sobre él, queda obligado.” 19 ¡Ciegos! ¿Qué es más importante, la ofrenda, o el altar que hace sagrada la ofrenda? 20 Quien jura, pues, por el altar, jura por él y por todo lo que está sobre él. 21 Quien jura por el Santuario, jura por él y por Aquel que lo habita. 22 Y quien jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por Aquel que está sentado en él.