Bienaventurada Virgen María de los Dolores
15 septiembre, 2020
San Roberto Belarmino, obispo y doctor de la Iglesia
17 septiembre, 2020

Santos Cornelio, papa y Cipriano, obispo; mártires

I Corintios 12, 31–13, 13

12 31 ¡Aspirad a los carismas superiores! Y aun os voy a mostrar un camino más excelente.

13 1 Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo caridad, soy como bronce que suena o címbalo que retiñe. 2 Aunque tuviera el don de profecía, y conociera todos los misterios y toda la ciencia; aunque tuviera plenitud de fe como para trasladar montañas, si no tengo caridad, nada soy. 3 Aunque repartiera todos mis bienes, y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo caridad, nada me aprovecha. 4 La caridad es paciente, es servicial; la caridad no es envidiosa, no es jactanciosa, no se engríe; 5 es decorosa; no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal; 6 no se alegra de la injusticia; se alegra con la verdad. 7 Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta. 8 La caridad no acaba nunca. Desaparecerán las profecías. Cesarán las lenguas. Desaparecerá la ciencia. 9 Porque parcial es nuestra ciencia y parcial nuestra profecía. 10 Cuando vendrá lo perfecto, desaparecerá lo parcial. 11 Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, razonaba como niño. Al hacerme hombre, dejé todas las cosas de niño. 12 Ahora vemos en un espejo, en enigma. Entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de un modo parcial, pero entonces conoceré como soy conocido. 13 Ahora subsisten la fe, la esperanza y la caridad, estas tres. Pero la mayor de todas ellas es la caridad.

 

Salmo 33, 2-5; 12; 22

2 ¡Dad gracias a Yahveh con la cítara, salmodiad para él al arpa de diez cuerdas; 3 cantadle un cantar nuevo, tocad la mejor música en la aclamación!

4 Pues recta es la palabra de Yahveh, toda su obra fundada en la verdad; 5 él ama la justicia y el derecho, del amor de Yahveh está llena la tierra.

12 ¡Feliz la nación cuyo Dios es Yahveh, el pueblo que se escogió por heredad!

22 Sea tu amor, Yahveh, sobre nosotros, como está en ti nuestra esperanza.

 

Lucas 7, 31-35

31 «¿Con quién, pues, compararé a los hombres de esta generación? Y ¿a quién se parecen? 32 Se parecen a los chiquillos que están sentados en la plaza y se gritan unos a otros diciendo: “Os hemos tocado la flauta, y no habéis bailado, os hemos entonando endechas, y no habéis llorado.” 33 «Porque ha venido Juan el Bautista, que no comía pan ni bebía vino, y decís: “Demonio tiene.” 34 Ha venido el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: “Ahí tenéis un comilón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores.” 35 Y la Sabiduría se ha acreditado por todos sus hijos.»