Santa Águeda, virgen y mártir
5 febrero, 2019
Feria
7 febrero, 2019

Santos Pablo Miki y compañeros, mártires

Hebreos 12, 4-7; 11-15

4 No habéis resistido todavía hasta llegar a la sangre en vuestra lucha contra el pecado. 5 Habéis echado en olvido la exhortación que como a hijos se os dirije: Hijo mío, no menosprecies la corrección del Señor; ni te desanimes al ser reprendido por él. 6 Pues a quien ama el Señor, le corrige; y azota a todos los hijos que acoge. 7 Sufrís para corrección vuestra. Como a hijos os trata Dios, y ¿qué hijo hay a quien su padre no corrige?

11 Cierto que ninguna corrección es de momento agradable, sino penosa; pero luego produce fruto apacible de justicia a los ejercitados en ella. 12 Por tanto, levantad las manos caídas y las rodillas entumecidas 13 y enderezad para vuestros pies los caminos tortuosos, para que el cojo no se descoyunte, sino que más bien se cure. 14 Procurad la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. 15 Poned cuidado en que nadie se vea privado de la gracia de Dios; en que ninguna raíz amarga retoñe ni os turbe y por ella llegue a inficionarse la comunidad.

 

Salmo 103, 1-2; 13-14; 17-18

1 De David. Bendice a Yahveh, alma mía, del fondo de mi ser, su santo nombre, 2 bendice a Yahveh, alma mía, no olvides sus muchos beneficios.

13 Cual la ternura de un padre para con sus hijos, así de tierno es Yahveh para quienes le temen; 14 que él sabe de qué estamos plasmados, se acuerda de que somos polvo.

17 Mas el amor de Yahveh desde siempre hasta siempre para los que le temen, y su justicia para los hijos de sus hijos, 18 para aquellos que guardan su alianza, y se acuerdan de cumplir sus mandatos.

 

Marcos 6, 1-6

1 Salió de allí y vino a su patria, y sus discípulos le siguen. 2 Cuando llegó el sábado se puso a enseñar en la sinagoga. La multitud, al oírle, quedaba maravillada, y decía: «¿De dónde le viene esto? y ¿qué sabiduría es ésta que le ha sido dada? ¿Y esos milagros hechos por sus manos? 3 ¿No es éste el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, Joset, Judas y Simón? ¿Y no están sus hermanas aquí entre nosotros?» Y se escandalizaban a causa de él. 4 Jesús les dijo: «Un profeta sólo en su patria, entre sus parientes y en su casa carece de prestigio.» 5 Y no podía hacer allí ningún milagro, a excepción de unos pocos enfermos a quienes curó imponiéndoles las manos. 6 Y se maravilló de su falta de fe. Y recorría los pueblos del contorno enseñando.