San Cirilo de Alejandría, obispo y doctor de la Iglesia
27 junio, 2020
Santos Pedro y Pablo, apóstoles
29 junio, 2020

XIII Domingo Ordinario

II Reyes 4, 8-11; 14-16

8 Un día pasó Eliseo por Sunem; había allí una mujer principal y le hizo fuerza para que se quedara a comer, y después, siempre que pasaba, iba allí a comer. 9 Dijo ella a su marido: «Mira, sé que es un santo hombre de Dios que siempre viene por casa. 10 Vamos a hacerle una pequeña alcoba de fábrica en la terraza y le pondremos en ella una cama, una mesa, una silla y una lámpara, y cuando venga por casa, que se retire allí.» 11 Vino él en su día, se retiró a la habitación de arriba, y se acostó en ella.

14 Dijo él: «¿Qué podemos hacer por ella?» Respondió Guejazí: «Por desgracia ella no tiene hijos y su marido es viejo.» 15 Dijo él: «Llámala.» La llamó y ella se detuvo a la entrada. 16 Dijo él: «Al año próximo, por este mismo tiempo, abrazarás un hijo.» Dijo ella: «No, mi señor, hombre de Dios, no engañes a tu sierva.»

 

Salmo 89, 2-3; 16-19

2 El amor de Yahveh por siempre cantaré, de edad en edad anunciará mi boca tu lealtad. 3 Pues tú dijiste: «Cimentado está el amor por siempre, asentada en los cielos mi lealtad.

16 Dichoso el pueblo que la aclamación conoce, a la luz de tu rostro caminan, oh Yahveh; 17 en tu nombre se alegran todo el día, en tu justicia se entusiasman.

18 Pues tú eres el esplendor de su potencia, por tu favor exaltas nuestra frente; 19 sí, de Yahveh nuestro escudo; del Santo de Israel es nuestro rey.

 

Romanos 6, 3-4; 8-11

3 ¿O es que ignoráis que cuantos fuimos bautizados en Cristo Jesús, fuimos bautizados en su muerte? 4 Fuimos, pues, con él sepultados por el bautismo en la muerte, a fin de que, al igual que Cristo fue resucitado de entre los muertos por medio de la gloria del Padre, así también nosotros vivamos una vida nueva.

8 Y si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él, 9 sabiendo que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más, y que la muerte no tiene ya señorío sobre él. 10 Su muerte fue un morir al pecado, de una vez para siempre; mas su vida, es un vivir para Dios. 11 Así también vosotros, consideraos como muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús.

 

Mateo 10, 37-42

37 «El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí. 38 El que no toma su cruz y me sigue detrás no es digno de mí. 39 El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará. 40 «Quien a vosotros recibe, a mí me recibe, y quien me recibe a mí, recibe a Aquel que me ha enviado. 41 «Quien reciba a un profeta por ser profeta, recompensa de profeta recibirá, y quien reciba a un justo por ser justo, recompensa de justo recibirá. 42 «Y todo aquel que dé de beber tan sólo un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños, por ser discípulo, os aseguro que no perderá su recompensa.»